Etiqueta: Horror

  • SANTIAGO CARUSO – LO SINIESTRO…

    SANTIAGO CARUSO – LO SINIESTRO…

     

    En este punto ya no cuenta ninguna «incertidumbre intelectual»: ahora sabemos que no se nos quiere presentar el producto de la fantasía de un loco, tras el cual, desde nuestra superioridad racionalista, pudiéramos discernir el estado de cosas positivo; y sin embargo. . . Ese esclarecimiento en nada ha reducido la impresión de lo ominoso.

    Sigmund Freud


    Es lo que vuelve lo que me preocupa…

    Lo que regresa cuando no se le está esperando.

    Lo que irrumpe sin ser invitado.

    La angustia primitiva que viene -de algún modo- a jugar un rato con la poca sensatez que nos queda. Y lo que queda de nosotros es entonces el pobre espanto sin nombre. El ojo siniestro que nos observa sutilmente desde los rincones más oscuros de la memoria. Allá donde no queremos ir.

    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Cynopolis” – Santiago Caruso©
    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “The Vessel” – Santiago Caruso©
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    “Spectral House” – Santiago Caruso©
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    “From Below” – Santiago Caruso©

    Volvemos siempre -ya de noche- a contemplar con horror el abismo en el que se ha convertido un pasado que no se calla.

    Una sombra que rechina, que cruje los huesos, que tiene todos los rostros y ninguno.

    Recuerdo -si- cargar un recipiente de cristal con las entrañas aún tibias de mi padre.

    Tenía que llevarlas a enterrar, calle arriba, en el cementerio de mi pueblo.

    O regalárselas a quien las quisiera; a cualquiera que las necesitara para algún familiar en estado terminal.

    Fue una pesadilla espantosa…

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    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Golpe a Golpe” – Santiago Caruso©
    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Hunger” – Santiago Caruso©
    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “House of windows” – Santiago Caruso©

    Pero es eso precisamente lo que vuelve; y ante lo cual no queda remedio sino espanto. El horror mudo de quien no puede nada contra los fantasmas de su pasado.

    Lo siniestro, que no tiene nombre sino muecas de angustia. Lo que no tiene nombre sino gritos que nadie escucha…

    No se puede obligar a una obra a decir lo que nunca ha dicho. Pero no se puede negar, sin embargo, que hay algo familiar -algo a lo que sin embargo queda muy difícil darle un nombre- en las maravillosas piezas de horror concebidas por el artista argentino Santiago Caruso.

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    Volvemos siempre -ya de noche- a contemplar con horror el abismo en el que se ha convertido un pasado que no se calla.

    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “La Condesa sangrienta” – Santiago Caruso©
    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “La condesa sangrienta” – Santiago Caruso©

    Volvemos siempre -ya de noche- a contemplar con horror el abismo en el que se ha convertido un pasado que no se calla.

    Lo que habita en ellas es el espanto. Lo que se reprime sin éxito porque no termina nunca de regresar. De modularnos desde nuestras más oscuras pesadillas su propio nombre, oscuro e indescifrable.

    Santiago Caruso nos regala obras de un asombro y un horror absoluto. Cercanas -de algún modo- al trabajo de Francis Bacon, Giger y el propio Fuseli, sin caer en la repetición ni el cliché, toca las fibras de un horror que cargamos con nosotros, que llevaremos siempre en nuestros ojos hasta que venga por fin la Parca a cerrarlos definitivamente…

    Lo innombrable. Lo siniestro. Lo ominoso. Eso que alguna vez el mismo Freud intentó descifrar…

    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Maharal of Prague” – Santiago Caruso©
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    “The smile of Hiroshima” – Santiago Caruso©
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    “Throne of Chaos” – Santiago Caruso©

    Y es precisamente lo que vuelve. Lo que de día, a la luz de la razón, rechazamos por ponernos demasiado cerca del abismo incontrolable de la psicosis. De la locura. De lo azaroso e impredecible. La anarquía de un horror al que nuestra conciencia ha puesto a dormir en los desvanes, en los sótanos más oscuros de nuestro ser…

    Y es eso lo que no deja de hacer un ruidito molesto, incómodo. Un murmullo sordo que, ya en las noches, vuelve a nosotros como un mar furioso a reclamar nuestra cordura.

    La obra de Santiago Caruso es hermosa porque viene a darle nombre a nuestra cobardía…

    Al triste miedo que nos hace esclavos de lo que ocultamos.

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    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Virus of submission” – Santiago Caruso©

    Lo que habita en ellas es el espanto. Lo que se reprime sin éxito porque no termina nunca de regresar. De modularnos desde nuestras más oscuras pesadillas su propio nombre, oscuro e indescifrable.

    Santiago Caruso artist painter illustrator from Argentina surreal drawings nightmarish paintings
    “Virus of submission” – Santiago Caruso©

    Lo que habita en ellas es el espanto. Lo que se reprime sin éxito porque no termina nunca de regresar. De modularnos desde nuestras más oscuras pesadillas su propio nombre, oscuro e indescifrable.

    De aquellos secretos inconfesables que, a fuerza de mantenerse ocultos, han venido a desbordarse hasta las límites de una angustia incomprensible.

    Si, nuestros fantasmas seguirán ahí, aullándonos sin pausa ni prisa hasta que algún día logremos -por fin- mirarlos a los ojos…

    #creemosenelasombro

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    Visita el sitio web de Santiago Caruso para conocer más de su obra Aquí

     

    Autor: @Un_Tal_Cioran

    NOTA: “Bifrontal Editores” no es dueña de las imágenes aquí mostradas. Éstas sólo se usan con fines informativos para nuestra revista digital (revistabifrontal.com). Los créditos respectivos son debidamente anotados con el nombre del autor o autores, propietarios de todos los derechos.

  • 5 CORTOS DE TERROR (Y UN TEXTO SOBRE LA MUERTE)

    5 CORTOS DE TERROR (Y UN TEXTO SOBRE LA MUERTE)

    Lo que sé de la muerte me lo ha enseñado el miedo. La ignorancia y la estupidez de un simio siniestro apuñalándome (disparándome incluso) por robarme tres pesos.

    Lo he pensado muchas veces, y he sentido miedo.

    Un accidente espantoso.

    He soñado (despierto) los vidrios y los curiosos; he imaginado también la cara de horror infinito de mi madre. La incredulidad psicótica del que es incapaz de aceptar el golpe de lo real.

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    “Just Whisper” – Mrs. White Photography©

    He visto también el último rostro mirándome con angustia; y a ese rostro le he dicho, desesperado hasta el paroxismo, “No quiero morir”.

    Cada noche pienso en la muerte. El desierto angustioso de las sábanas, la oscuridad, y la certeza irremediable de que todos los días me alejo más de la vida, y que cada minuto es un final posible, descaradamente prosaico, sin recuerdos de nada, lleno de espanto.

    A veces me veo solo en la cama de un hospital de pueblo. Dejado de todo lo que alguna vez quise; o aplastado contra el suelo porque tal vez no aguanté más y decidí tomar las cosas por mi cuenta.

    El disparo en la sien, las venas partidas.

    Todo lo que sé de mi me lleva a la muerte, porque no sé vivir de otro modo. Y no es bueno…

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    “Beast” – Mrs. White Photography©

    Guardo la certeza de que no habrá nada después de morir. No hay nada esperando por mi detrás de esa puerta. A nadie le importará que muera.

    Ese momento en el que sólo sea un nombre más. Una conversación familiar en la sala, un domingo por la noche cuando mis tías se reúnan a hablar de cualquier cosa y, por casualidad, recuerden a los muertos que alguna vez quisieron y ahora se niegan a morir de olvido (ya por última vez).

    Cuando hayan sacado mis restos de la tierra, o cuando nadie visite ya mi sepultura.

    La perspectiva de la muerte no es nada saludable.

    Yo, que vivo el terror constante… Yo lo puedo decir.

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    “Hesitation” – Mrs. White Photography©

    No creo en esos que dicen que no le tienen miedo. Tal vez no lo han pensado lo suficiente; porque a eso sí que le temen. Darle un vistazo a la muerte: El ego deshecho cuando todavía crecen las uñas, el pelo y los intestinos.

    Lo aterrador de la muerte es el no-ser definitivo. La paz interior que nadie puede contemplar, porque sin sujeto, cualquier discurso sobra.

    Lo espantoso de la muerte es la angustia en vida. El cancer que algún día me va a matar, los dientes que se pudren, la gente que sale a la calle a vivir impunemente y tiene el descaro de hacer ejercicio, de visitar gimnasios y salones donde los hacen hermosos. El cinismo de los vivos palidece ante el mutismo inquebrantable de la muerte.

    No sabemos morir todavía . Y esa será nuestra ruina.

    1. Tuck me in (España, 2014). Director: Ignacio Rodó

    2. Lights out (Suecia, 2014). Director: David F. Sandberg

    3. Off Season (Inglaterra, 2009). Director: Jonathan Van Tulleken

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    4. Mockingbird (Estados Unidos, 2010). Director: Marichelle Daywalt

    5. The ten steps (Irlanda, 2004) Director: Brendan Muldowney

     

    #creemosenelasombro

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    Si te gustaron las fotografías expuestas en el artículo, puedes visitar el perfil de la fotógrafa Mrs. White Photography en su página en Deviant-Art AQUÍ

    NOTA: “Bifrontal Editores” no es dueña de las imágenes aquí mostradas. Éstas sólo se usan con fines informativos para nuestra revista digital (revistabifrontal.com). Los créditos respectivos son debidamente anotados con el nombre del autor o autores, propietarios de todos los derechos.

  • 99 ROOMS – LA SUTIL EXPERIENCIA DEL HORROR

    99 ROOMS – LA SUTIL EXPERIENCIA DEL HORROR

     

    Las cosas cambian. No diré que evolucionan porque, a título personal, no comulgo mucho con el concepto. A veces funciona y otras (simple y llanamente) no.

    Todo parece indicar que a Flash (el que en otro momento fuera un software bastante popular para realizar animaciones web) le ha llegado su hora.

    Sin embargo, todavía se encuentra uno con pequeños tesoros del diseño y la animación ejecutados sobre esta plataforma. “99 rooms” es uno de ellos.


    “99 rooms” -más que un juego- es una experiencia que se acerca muy sutilmente al horror de lo absurdo.
    “99 Rooms”©

    Más allá de una reseña-invitación para jugar este “juego”, prefiero aprovechar el momento para entender, para tratar de explicar el porqué disfruto con esta clase de cosas. Es posible que ustedes se encuentren al final con algún motivo para disfrutarlas también.

    He pensado en dos autores muy particulares: David Lynch y Franz Kafka. Las razones son simples: El horror y el absurdo.

    @AnSatori siempre ha sostenido que existen diferencias notables entre el terror y el horror, por ejemplo. Si no recuerdo mal, el terror, según su definición, es sobre todo visceral. Algo así como el arte de manufacturar cadáveres mediante el uso de cuchillos, estiletes, motosierras y otros artículos de colección para el Psycho Killer de fin de semana.

    Por su parte, sigue ella, el horror se manifiesta en un formato psicológico. No se trata del género Gore sino más bien de una intimidación sutil, indirecta; como quien no quiere la cosa ¡pero sí que la quiere!

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    Eso que me parecía horroroso estaba relacionado, sobre todo, con la sensación de que algo se desarrollaba a expensas mías.

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    “99 Rooms”©
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    “99 Rooms”©

    Eso que me parecía horroroso estaba relacionado, sobre todo, con la sensación de que algo se desarrollaba a expensas mías.

    Kafka no es considerado comúnmente dentro de las antologías literarias del terror. Uno podría pensar en “La metamorfosis” y objetar el comentario, pero digamos que es mucho más común contar con Poe o Lovecraft, por ejemplo.

    Lynch si podría estar mucho más cerca del género, y en su producción cinematográfica descansa la clave de este artículo. Creí entenderlo después de ver Mulholland Drive por segunda vez. Hay muchas cosas, detalles muy perturbadores dentro de la película (aunque no es la única). Observarla con mayor detenimiento me llevó a intentar una definición del horror, y encontré que eso que me parecía horroroso estaba relacionado, sobre todo, con la sensación de que algo se desarrollaba a expensas mías. Que todos los hechos parecían fluir con una regularidad alarmante y que yo, espectador, no terminaba por entender completamente lo que estaba sucediendo.

    Esa sensación de exclusión. El abandono en el que uno se encuentra al no entender lo que para otros parece ser completa y absolutamente normal. Que las cosas más raras suceden alrededor de uno y es precisamente uno el único que parece notarlo, como si toda la cordura se hubiera escurrido del mundo; es en ese punto extremo en el que comienza la pregunta: ¿Seré yo Señor?.

    Fue ahí precisamente donde me pareció que lo absurdo era una clave importante para tratar de definir “lo horroroso”.

    Supongo que el horror nace de saberse huérfano de cualquier apoyo en las nociones, hechos y conceptos que fundamentan la vida cotidiana de cualquier individuo. Despertarse una mañana convertido en un bicho espantoso; hay algo muy absurdo y muy horrible en eso. Una metamorfosis no sucede porque si, pero en Kafka (y también en Lynch) esas cosas suceden, y lo más terrible es que uno como lector y espectador parece ser el único que se da cuenta de ello; mientras tanto, al interior de las tramas respectivas, las cosas fluyen sin mucha alarma.

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    Siempre he escuchado decir que uno siente miedo por las cosas que no entiende, y siendo así, no es muy ilógico pensar que el horror y el absurdo caminan muy cerca.

    99 rooms (ya me estaba olvidando que venía a hablarles de eso) no es un juego de terror. Si lo juegan, se pueden dar cuenta de que también es difícil –incluso- catalogarlo como un juego siquiera.

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    “99 Rooms”©

    Esa sensación de exclusión. El abandono en el que uno se encuentra al no entender lo que para otros parece ser completa y absolutamente normal.

    99-rooms-flash-online-game-industrial-enviroments-abandoned-places
    “99 Rooms”©

    Esa sensación de exclusión. El abandono en el que uno se encuentra al no entender lo que para otros parece ser completa y absolutamente normal.

    Personalmente diría más bien que se trata de una experiencia de lo inquietante y lo perturbador. No hay sangre ni screamers (los aficionados a los juegos online llaman así a esa clase de juegos donde, en medio de un ambiente de tensa y relativa calma, surge “de la nada” un elemento monstruoso y aterrador que espanta y hace gritar al incauto).

    99 rooms es una experiencia que se acerca muy sutilmente a lo absurdo. 99 habitaciones, 99 fotogramas de entornos industriales y maquinaria oxidada, mezcladas con ilustraciones y graffitis intimidantes, y ambientadas con leves sonidos que aturden, no por el volumen ni por la intensidad, sino por una repetición que abruma.

    Falta todavía una aclaración final. No disfruto la experiencia del absurdo y el horror propiamente. Me gusta probar el límite de mis nociones, ahí donde uno se hace completamente extranjero de todos y de todo. Es una manera particular de estar solo cuando el mundo entero (cuando todo lo demás) parece una mezcla de cosas sin mucho sentido. De esas que uno no disfruta.

    Espero que ustedes también lo disfruten.

    #creemosenelasombro

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